La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha informado este miércoles de que el verano de 2026 ha sido el más cálido desde que comenzaron los registros en 1961. Con una temperatura media de 24,5 °C, esta cifra supera en 0,3 °C el récord anterior establecido en 2025 y se sitúa 2,4 °C por encima del promedio del periodo de referencia 1991-2020.
Récord de persistencia del calor extremo
El dato más relevante es la persistencia de temperaturas extremas en la Península y Baleares, donde se contabilizaron 61 días bajo condiciones de ola de calor, un récord absoluto que supera los 41 días registrados en 2022 y los 36 de 2025. Esto implica que aproximadamente dos de cada tres días del verano se registraron temperaturas extremadamente altas.
La evolución de estos episodios se distribuyó de la siguiente manera:
- Primera ola (20-27 de junio): Duró ocho días y afectó a 42 provincias, siendo la tercera con mayor superficie afectada de la serie histórica.
- Segunda ola (2-24 de julio): La más intensa del verano, con una anomalía de 3,9 °C y 37 provincias afectadas.
- Tercera ola (28 de julio - 20 de agosto): Afectó a 32 provincias. Junto a la segunda, se convierten en la segunda y tercera más largas desde 1975, superadas solo por la de julio de 2015 (26 días).
Extensión del calor fuera del trimestre estival
Las condiciones de calor extremo se extendieron más allá de junio, julio y agosto. A finales de mayo se registraron temperaturas propias de julio, mientras que en septiembre se produjo una quinta ola de calor (entre el 2 y el 7) que afectó a 16 provincias durante seis jornadas. Este es el quinto episodio de este tipo registrado en septiembre, tras los de 1987, 1988, 2006 y 2016.
Por su parte, en el ámbito de Canarias se registró una ola de calor entre el 1 y el 5 de agosto que afectó a ambas provincias del archipiélago.
La AEMET subraya que los diez veranos más cálidos de la serie histórica han ocurrido en el siglo XXI, y siete de los ocho más calurosos se han concentrado a partir de 2015.