El Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha aprobado la segunda edición del Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia. Este documento, elaborado por el Ministerio de Sanidad a través de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud y en coordinación con las comunidades autónomas, busca consolidar una referencia técnica común para la aplicación de la Ley Orgánica 3/2021.
Novedades en el equipo asistencial y organización
La edición de 2026 integra la experiencia de más de cuatro años de aplicación de la norma y destaca la incorporación formal de la enfermera del equipo asistencial como figura de referencia. Sus funciones incluirán el acompañamiento a la persona solicitante, la preparación del entorno y el apoyo a cuidadores y familiares en el proceso de duelo.
Asimismo, el manual propone una estructura basada en unidades administrativas de apoyo en las comunidades autónomas para facilitar la información a la ciudadanía y la coordinación operativa entre los profesionales sanitarios.
Modificaciones en plazos y trámites
El documento clarifica los tiempos del proceso asistencial, introduciendo los siguientes cambios:
- Aplazamientos: El paciente podrá solicitar un aplazamiento de hasta seis meses una vez reconocido el derecho, ampliando el plazo anterior de uno o dos meses.
- Suspensión y caducidad: Se detalla la posibilidad de suspender el proceso por causas excepcionales. Si el trámite se detiene por causas del solicitante durante tres meses sin reactivarse, la Comisión podrá archivar el expediente.
- Tramitación abreviada: Se recomienda reducir los tiempos al mínimo en casos urgentes donde exista riesgo de pérdida inminente de capacidad o fallecimiento.
Seguridad jurídica y donación de órganos
El manual actualiza la regulación del Registro Nacional de Instrucciones Previas, permitiendo que la ayuda para morir conste como un apartado específico y oficial. Además, se recalca que el fallecimiento derivado de esta prestación se considera legalmente como muerte natural, con el fin de evitar complicaciones burocráticas en seguros de vida, herencias o servicios funerarios.
Entre las nuevas incorporaciones destaca un apartado sobre la donación de órganos, adaptado a los protocolos de la ONT, asegurando que esta opción se gestione de manera independiente a la solicitud de eutanasia.
Finalmente, se refuerzan las medidas de accesibilidad para personas con discapacidad, exigiendo que la información esté disponible en formatos como Braille, lectura fácil, pictogramas o lengua de signos.