España registró un total de 441.270 defunciones en 2025, según los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De este total, 222.711 correspondieron a hombres y 218.559 a mujeres, situando la tasa bruta de mortalidad en 894,1 fallecidos por cada 100.000 habitantes.
El informe detalla que el 95,7% de los fallecimientos se debieron a causas naturales, mientras que el 4,3% fueron consecuencia de causas externas.
Principales causas de muerte natural
Los tumores se consolidaron como la primera causa de muerte con un 26,3% del total, seguidos muy de cerca por las enfermedades del sistema circulatorio con un 25,7%. Por segundo año consecutivo, la tasa de mortalidad por tumores (235,4 por 100.000 habitantes) superó a la circulatoria (230,0).
- Tumores: El cáncer de bronquios y pulmón fue el más letal con 23.479 defunciones, mientras que el cáncer de mama registró el mayor incremento relativo (2,7%).
- Sistema circulatorio: Las enfermedades isquémicas del corazón fueron la causa más frecuente (26.711 fallecidos), seguidas de las cerebrovasculares (22.341).
- Sistema respiratorio: Se situaron en tercer lugar con el 12,4% de las defunciones, reflejando un aumento del 9,0% respecto a 2024.
En cuanto a las diferencias por sexo, las causas principales en hombres fueron las enfermedades isquémicas del corazón, el cáncer de bronquios y pulmón y las enfermedades cerebrovasculares. En las mujeres, predominaron la demencia, las enfermedades cerebrovasculares y la insuficiencia cardiaca.
Causas externas y accidentes
Se contabilizaron 19.042 fallecimientos por causas externas, lo que supone un incremento del 3,8% respecto al año anterior. Las caídas accidentales se mantuvieron como la primera causa externa por tercer año consecutivo, con 4.814 víctimas (un 8,2% más).
Otras causas externas relevantes fueron el ahogamiento, sumersión y sofocación (3.899 muertes) y los suicidios (3.808). En contraste, las defunciones por accidentes de tráfico disminuyeron un 4,3%.
Distribución territorial
El análisis por comunidades autónomas muestra que el Principado de Asturias registró las mayores tasas de defunciones tanto por tumores (381,3) como por enfermedades del sistema circulatorio (342,7). Por su parte, Galicia presentó la tasa más alta de muertes por enfermedades del sistema respiratorio (163,1).
Las tasas más bajas de mortalidad por tumores y enfermedades circulatorias se localizaron en las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta, así como en la Comunidad de Madrid.